Formaremos grupos y cada grupo leerá 3 de los relatos. Por favor anunciar cuáles para no repetirlos, hay suficientes microrrelatos para todos los grupos.
A continuación:
1. Los grupos comentarán las referencias a la cultura, a la ciudad, a nuestra identidad bogotana y a las tradiciones que encontraron en los relatos que leyeron.
2. Individualmente, redactarán un relato creativo propio que responda todas estas preguntas:
1. Los grupos comentarán las referencias a la cultura, a la ciudad, a nuestra identidad bogotana y a las tradiciones que encontraron en los relatos que leyeron.
2. Individualmente, redactarán un relato creativo propio que responda todas estas preguntas:
- Lugar de nacimiento. Procedencia de mis padres (¿Tengo familia fuera de Bogotá, fuera de Colombia? ); Ocupación de mis padres.
- Actividades que hacía en mi infancia, en vacaciones, que me gustaron o marcaron en cierta medida mi manera de ser.
- ¿Cuáles son mis gustos musicales, literarios, cinematográficos, gastronómicos, de ocio, lugares? ¿Cómo llegué a ellos, por qué me gustan, por qué me acostumbré a ellos?
- ¿Mi familia ha vivido algún suceso histórico, político, social de cerca, tienen mis abuelos o padres historias sobre ese día?
- ¿De qué manera hago catarsis, es decir, desahogo y descargo todas mis emociones de una manera constructiva?
- ¿Qué lugares sueño con visitar, qué planes o deseos tengo para mi vida?
- Además de estudiar y el transporte público, ¿Cuál es o cuáles son las actividades que me quitan la mayor parte del tiempo al día?
- ¿Cuáles son las marcas que más consumo (prendas, zapatos, tecnología)?
Gato
Un gato imponente sube y baja por casas de un barrio que se llama La Candelaria, va y
lee libros con Luis Ángel, va y visita a los políticos en la Plaza de Bolívar, va y sube de
piedra en piedra para ver una vista espectacular desde una iglesia que queda en un
cerro, sube una loma con rapidez para ver el chorro de un tal Quevedo, va a escuchar
ópera en una gran casa de Colón. Corriendo, caminando, saltando, buscando otra
aventura se distrajo con una gran torre llamada Bacatá y una inmensa serpiente roja
con ruedas le quita su vida aventurera.
Juan Felipe Peralta Quesada
13 años
Antonio Nariño
Mi padre el vagamundo
Mi padre recorre el mundo, dice mi mamá, y yo cuando estoy con él así lo creo. Mi
padre viaja a la ciudad fundada por Bolívar, es amigo de Juan el Rey, pasa a Egipto y de
paso a las cruces, luego vuelve y pasa a saludar a un presidente gringo que ya murió.
Llega a casa con rostro de cansancio y una gran sonrisa, deja sus libros, un poco
deshojados y viejos, que son, creo, su pasaporte en cada aventura. Mi mamá me dice
que mi padre es un vagamundo, pero mi hermoso padre es profesor provisional del
distrito.
Laura Sofía Rodríguez Lara
12 años
Kennedy
El cantante
Empieza a sonar “Besos usados” de Andrés Cepeda, y Carlos comienza a cantar. Ya no
tiene voz y a duras penas se escucha, la gente pasa de lado sin ponerle atención o
haciéndole mala cara, los pitos de los carros opacan su voz y la polución llena sus
pulmones. Pero él no lo ve así, para Carlos su voz llena la congestionada calle, la mala
cara de los transeúntes son aclamaciones a su canto y los pitos son fuertes
aplausos. Carlos no es ese viejo raro que canta en un semáforo, es un cantante y la
Quince es su escenario.
Luciana Vélez Arango
13 años
Usaquén
Rutina
Cinco de la mañana. ¡Levántese, chino, que se le va a hacer tarde! Con un gran susto
me levanto, subo a la terraza, veo la Torre Colpatria, me quito el sueño a punta de frío,
veo las matas —a ver si la mata de fríjol por fin va a dar cosecha. Desayuno —mogolla
integral con tetero (aguapanela con leche)—, me alisto para bañarme, alisto los
calzoncillos, la toalla que está húmeda (porque se me olvidó subirla a la terraza el día
anterior), me dirijo al baño, me meto al chorro, y escucho las palabras de mi madre:
¡Mierda, mijo, es domingo!
Mario Alejandro Vega Triana
14 años
Usaquén
Pulgas
Una lámpara de queroseno, una máquina de escribir. Dos pares de zapatos de niña y
unas botas para mujer —todos gastados—. Una guitarra acústica dentro de un estuche
de lona descosido en los bordes.
Un frasco vacío de crema para afeitar. El marco para un espejo de tocador estilo Louis
XV. El cuerpo de una lámpara de mesa —sin caperuza—, un monociclo con un solo
pedal. Dos películas: Buscando a Nemo y El bolero de Raquel. Me pregunto si alguna
vez los fragmentos de mi vida también estarán exhibidos en algún lugar del andén.
Liliana Patricia Moreno Acevedo
38 años
Santa Fe
Miguelito el soñador
El pequeño Miguel, de apenas migas de edad, se emociona con sonrisa de perlas
cuando oye a su padre decir que entrar al centro es una aventura que requiere agallas.
Sueña cómo será el mítico tramo que menciona tanto su señor padre, decir que
enfrenta asiduos pícaros y monstruos en corbatín, escalando enormes gusanos
comehombres para volver. Cree que es como un cuento de los que tanto lee, y decide
que quiere vivir la aventura. Alista una vara de cartón como su fiel
arma, y se adentra en las fauces de La Candelaria. Lastimosamente, Miguelito fue
engullido por el dragón.
Juan Sebastián Ariza Rozo
17 años
Fontibón
Bogotano
Nació en La-San-Pedro, hizo mandados en tienda de esquina, fue escondedor de
rejoquemao, yermisero, trepaárboles, tintíncorrecorredor de barrio, bailarín de
fiestaecuadra, pintandenes, prendevoladores y catatamales con chocolate y natilla en
navidades. Estudiante de El-Camilo, montó en trolley y busamarilloyrojo por la
Caracas, fue deportista del Parque Nacional y glotón de Cyrano y La Florida. Fue
noctámbulo rumbero de Nutabes, primeroemayo y zonarrosa, sibarita de Candelaria,
Macarena y El Chorro, ambientalista de La Conejera y devoto católico de
nuevedomingos-en-el-Veinte. Trabaja en el centro, se transporta en transmi,
almuerza en El Camarín y hace septimazo. Es bogotano, posiblemente el último.
Leonardo Sánchez Acuña
40 años
Kennedy
Olvido
Hay un pedazo de la ciudad que es otro piso térmico. Al sur, donde no suben los taxis,
donde el domingo se va al mercado, donde resisten las fincas, las papas y las flores.
Acá el tiempo no corre sino que camina, y la gente, que es mixtura de culturas, parece
detenida en una época pasada. Nosotros, que hemos visto crecer las flores del páramo,
sabemos que el tiempo no se puede medir en tic tacs. Desde estas montañas que
alguien llamó periferias, descubrimos que abajo, en la caliente tierra del afán, la gente
nos olvida porque envejece más rápido.
Carmen Lorena Pineda Niño
24 años
Los Mártires
La Cariñosa
Soy el capitán de una nave sin tripulantes, el pirata de una zorra fabricada con pedazos
de madera mohosa; por velas, unas sábanas sucias que también utilizo para dormir, y
dos ruedas hurtadas a un renault 9. Voy por la Caracas empujándola, así que también
soy su caballo. Navego por calles como la Trece y la Séptima; peligrosas y no tan
peligrosas. Peleo con otros capitanes de zorras navegantes como La Juiciosa, La Piroba
y Coche Fino. Ataco con mi puñal que utilizo como espada, voleando cobija de escudo,
pescando tiburones de cartón, ballenas de lata, mantarrayas de vidrio.
David Felipe Pérez Guzmán
16 años
Engativá
Mamá colegiala
A mis tres años, metida en mi abrigo rosa y coronada con mi boina, miraba hacia
arriba y veía en los ojos húmedos de mi madre la emoción que le producía sostener en
sus manos su diploma de bachiller. Hoy, ocho años después, sentada en la baranda a
orillas del patio de recreo, observo varias chicas con su uniforme de colegio. Caminan
parsimoniosamente, ostentan una gran barriga. ¡Y pensar que hace once años era yo
quien me gestaba detrás de un uniforme de colegiala!
Pamplona Úsgame
11 años
Kennedy
Zoomtecno
Liz caminaba por los pasillos de Centro Mayor. A su alrededor todas las personas se
comportaban como si estuvieran hipnotizadas, o dominadas por algo. Caminaban
mirando sus pantallas de celular. De repente, Liz giró su rostro y en una vitrina vio un
televisor que anunciaba una noticia de última hora: ¡Zoomtecno! El virus que genera
dependencia a los aparatos móviles. En ese momento algo vibró en su bolsillo. Había
recibido un mensaje en su celular. Dudó un momento qué hacer. Luego desbloqueó su
pantalla. Allí leyó un mensaje que decía: “¡Bienvenida a Zoomtecno!”.
Andrea Jara López
14 años
Ciudad Bolívar
Resonancia
Zona T, carrera Séptima, luego carrera Tercera, paramos en un mirador hacia La
Calera, nos ubicamos uno junto al otro mirando hacia la gran inmensidad de aquella
ciudad de fondo. Me siento a contemplarlo todo, mi vista nublada por nuestro aliento
aterido, volteo a mirar hacia él, su serenidad. Mi mirada atrae la suya, se cruzan como
si nunca lo hubiesen hecho, sus labios rozan los míos, aquella parte de mi cuerpo
es la más sensible, la que me conecta con él. Y sin darnos cuenta, nos habíamos
exhibido ante toda aquella ciudad para que juzgasen nuestros pecados.
Julián David Ríos Bravo
16 años
Engativá